La llamarada de fuego recorrió todo el callejón,los ángeles retrocedieron un poco y los demonios ni se inmutaron aun cuando el fuego los quemaba. Alastor miraba impresionado como una esfera invisible los protegía del fuego,mientras de reojo miraba a una Killer con el ceño fruncido.
La vampiresa bajo la mano refunfuñando maldiciones y bufando molesta. Cuando el fuego se disperso, Lilith estaba en medio de Gabriel y Killer, con un brazo visiblemente quemado aunque esto ni siquiera inmuto a la Reina.
-Si sigues así pronto perderé mi trono, amiga - hablo la demonio con una enorme sonrisa.
-Tal vez amiga, ya lo tengo - contesto con una mirada severa
-No lo dudo pero aun así sigo siendo yo la Reina.
-Por supuesto. ¿y bien?...me iré a cazar.
- Dame unos minutos Killer, es sobre tu hermana que tenemos que hablar.
Killer lo pensó, sin duda alguna lo mejor era escucharla pero lo cierto era que la desazón en su garganta aumentaba con cada bocanada de aire que aspiraba,a cada segundo tenia mas ganas de matar a todos en esa ciudad.
-Habla con Alastor y él me informara después - respondió sin mirarla - Lilith, solo di los argumentos...no pienso negociar nada.
-Claro Killer
Ella solo asintió y tras mirar a Alastor, quien tenia un claro gesto de preocupación y confusión en el rostro sin mencionar un ligero ceño fruncido, alzo un dedo y lo puso en su frente aflojando las arrugas que se habían formado, después puso la mano en la mejilla del demonio para darle un beso largo y apasionado en los labios ¡es adictivo¡ al terminar el beso por algunos gruñidos al alrededor, que al parecer a ninguno de los dos les importaba le susurro al oído - "solo escucha, con atención " - Alastor asintió levemente en un gesto imperceptible mientras inclinaba un poco el rostro para besarle dulcemente de nuevo, sin poder ignorar el olor a Lycan que ella desprendía tenue-mente.
Killer salio del callejón de un salto, trepando con agilidad a uno de los edificios. Tenia demasiada sed y no se iba a poner selectiva con las presas,salto un par de tejados y tras encontrar un grupo de alumnos reunidos en una esquina vio el banquete perfecto y fácil de conseguir. Callo a un par de cuadras de su presa , se arreglo su indomable y suave cabello y tras caminar "casualmente" hacia el grupo, solo tuvo que dar un par de miradas, preguntar una dirección que ni bien se había inventado y tras llevar al grupo lejos de miradas curiosas, arremetió contra los seis jóvenes regocijado-se con los gritos y gemidos de dolor que desprendían de sus gargantas.
Para cuando dejo de sentir la desazón en su garganta ( mas no por estar llena) emprendió camino hacia ningún lugar en particular, simplemente se puso a caminar, no quería encontrarse con Alastor pronto, ya que no quería ver su mirada decepcionada por lo que estaba segura ya sabia que había hecho y por otro lado el argumento de Lilith era sin duda algo que debió haber escuchar, pero no quería enfrentarse a una realidad tan mortificarte.
-Amarhy - no le molesto que a llamara por su nombre, igual en él su nombre sonaba mas bonito mas deseado.
-Cuéntame Alastor.
-Vamos
Se empezó a retirar, rumbo a algún lugar que Killer desconocía pero eso era lo de menos, ni siquiera la había mirado ¡definitivamente, ya lo sabia!. Ella lo siguió sin poner objeción, se sentía mal de alguna forma, culpable, jamas había engañado al demonio y aunque nunca había un te amo de parte de ella, la cosa estaba en que no se sentía capas de estar sin él. Alrededor de Alastor había un aura de dolor y decepción que la misma Killer sentía y se daba golpes mentales por lo que había echo ¡pero que le había pasado!.
Llegaron a una construcción a medio hacer, no había nadie y ya estaba oscureciendo. Al estar a dentro ambos quedaron a una distancia de unos 10 metros, donde Killer solo podía verle la espalda a Alastor aunque por algún motivo era preferible así, no seria capas de sostenerle la mirada, lo sabia y no quería ver sus ojos.
-Lilith tiene buenos argumentos - empezó hablando Alastor - y en mi opinión deberías matar al Lycan y porque no también a tu hermana , seria lo mejor para todos - opino con cierto tono amargo, Killer sintió que la habían apuñalado al corazón que ya no latía, ¡matarlos! pero si ella mataba a su hermana también ella moriría, que acaso la quería ver muerta - Los demonios y los ángeles se han unido por un motivo en común ,( los humanos), quieren matar a tu hermana por ser ancestral la única capas de crear seres mas poderosos que los vampiros actuales, de forma masiva, con solo una mordida.Lo cual representaría la extinción de los humanos a un no tan largo plazo,si eso llegara a suceder los únicos capases de asesinarlos serian los Lycan pero solo queda uno, ya sabrás de quien hablo ¿No? -otra vez ese tono -El punto es que sin humanos no hay ángeles ni demonios,hay muerte pero no vida y después de un tiempo no habrá ninguna de las dos,sin mencionar que hay otras razas que se alimentan de los humanos al igual que ustedes los vampiros.
-Estas diciendo que lo mejor es que mate a mi hermana - se enfureció Killer - que acabe con toda la raza vampirica con ese hecho, incluyéndome. - Alastor se estremeció levemente
-Si haces eso, se acabaría parte del problema pero seguiría existiendo el maldito Lycan -el odio destilo en las ultimas tres palabras mientras apretaba los puños - si lo dejas vivo, sentirá el deseo, después de un tiempo de multiplicar su especie, convertirá a humanos, y consumirán carne desmesuradamente conforme van transformando a mas gente, pero y cuando se acaben los humanos, seguirán los animales, después las demás especies...seria el mismo efecto de los vampiros solo que a largo plazo. Tienes que matarlo también - termino
Killer sintió palidecer si fuera posible, se sintió mareada, como si la sangre de los seis jóvenes de la tarde le fuera a salir por a boca. Matarlos a los dos, como seria eso posible, quizás ella nunca vio a su hermana, quizá esa niña fuera igual a su madre, pero era su hermana no podía matarla tal vez lastimar la pero no acabar con ella, no se sentía capas y el Lycan... él, bueno no sabia por que carajos pero tampoco podría tocarlo, no para matarlo.
Miro hacia Alastor el seguía dándole la espalda y algo en ese hecho le hizo pensar que la dejaba a su suerte que no la iba a ayudar, ni consolar, nada..... había perdido esa parte importante para ella y ni siquiera sabia si por algo que valiera la pena ¡Maldito Lycan que me hiciste!

